Urbanismo táctico en Marrakech

Urbanismo táctico en Marrakech 2019-08-26T13:29:58+00:00

Project Description

Reclamando espacio para la gente, intervención de urbanismo táctico en Riad Larousse, Marrakech

En dos días convertimos el espacio frente al Liceo Mohamed V en Marrakech de un espacio dominado por automóviles a un espacio para la gente. Se creó espacio para los pasantes, para la gente esperando, descansando e interactuando entre sí.

La escala, el tamaño y la morfología urbana de la Medina de Marrrakech la hacen perfecta para ser recorrida a pie o en bicicleta. Sin embargo, la mayoría del espacio en calles y plazas está dedicado a los automóviles parqueados o en movimiento. En el espacio que queda, motocicletas cruzan en zigzag rápidamente aterrorizando a los distraídos peatones y dejando nubes de smog tras ellas. Los peatones y ciclistas tienen que acomodarse en el espacio que sobra, insuficiente en la mayoría de los casos. Como invertir esta jerarquía y devolverle el espacio a la gente? Como aprovechar el potencial que la Medina tiene para movilidades a pie y en bici?

En Riad Larousse, frente al Liceo Mohamed V, iniciamos este cambio de paradigma con una pequeña intervención temporal que reclamo mas espacio para la gente durante una semana

El sitio: niños, jóvenes, turistas y una economía informal que utiliza de forma flexible el espacio: El espacio de la calle en la Medina se utiliza para una variedad de actividades en forma flexible a lo largo del día. Es el lugar de trabajo de gente reparando bicicletas o pequeños aparatos eléctricos o que ofrecen sus servicios al exponer sus herramientas o medios de transporte. Al tiempo, es el lugar de encuentro de diversos grupos a lo lardo del día y la noche, desde turistas hasta grupos de ancianos y madres con niños.

El sitio elegido para la intervención. Frente al Liceo Mohamed V es particularmente rico en diversos grupos que se apropian de el a lo largo del día y noche. Por esta razón, la intervención es ejemplar para otras áreas similares en la Medina.

La entrada de la escuela tiene un rol muy importante como lugar de encuentro entre los estudiantes el lugar donde están durante la pausa entre las clases y se encuentran al final del día escolar. Al mismo tiempo, el lugar es donde turistas son recogidos para distintas visitas fuera de la ciudad, una parada de bus y el sitio donde taxistas esperan clientes. En la noche, cuando la escuela está cerrada, grupos de ancianos se sientan contra el muro a charlar y ver pasar la gente. Además de estos grupos que usan el área como espacio de permanencia, hay una gran circulación de flujos de gente pasando en distintas direcciones a pie, en bici y moto y es un punto importante en la red de bus y automóvil de la medina. Al otro lado de la calle, además, es el lugar de trabajo de reparadores de motos, carpinteros y latoneros.

El objetivo, reclamar más espacio para la gente: Al observar la organización actual del espacio en el área de intervención, está claro que la mayor parte del espacio está dedicado a automóviles y autobuses. Si bien hay un gran flujo de peatones a lo largo de todo el día, estos deben acomodarse al poco espacio que les dejan autos, autobuses y motocicletas estacionados y moviéndose. Al frente de la escuela hay rejas de metal que evitan que los autos se estacionen contra la pared como solían hacerlo antes. Según el director de la escuela, tuvo que pedir muchas veces al municipio que las colocara, porque no había espacio para que los niños salieran de la escuela. Un día, un autobús estacionó frente a la puerta de entrada de la escuela y nadie pudo entrar o salir hasta las 12, cuando llegó el conductor del autobús. Al lado de las rejas de metal, los autos, camionetas y autobuses están continuamente estacionados bloqueando el flujo peatonal y limitando el espacio para los grupos de estudiantes que salen de la escuela al mismo tiempo.

Por lo tanto, decidimos reclamar más espacio frente a la escuela para los peatones que pasan, para los estudiantes de la escuela que entran o salen del edificio y para todos los diferentes grupos de locales y turistas que cruzan y esperan en el área durante el día.

La intervención, reutilizando objetos comunes
La intervención se realizó con materiales recurrentes en la imagen diaria del espacio urbano en Marrakech. Fueron inspirados de los que la gente ya usa en las calles para definir y reservar su área de trabajo en el espacio público y obtenidos en el mercado de chatarra de Marrakech.

Para limitar el espacio peatonal recuperado y evitar que los automóviles se estacionen allí, usamos barriles viejos de pintura con plantas. En muchas calles, plazas y aceras en Marrakech, las personas ya están usando barriles viejos de pintura y de aceite con plantas para marcar el espacio que están utilizando en su trabajo diario.

El piso fue pintado para darle al pavimento un significado diferente, para emular una alfombra. Una alfombra tiene la connotación de una sala de estar, de un lugar para quedarse. Usando la alfombra pintada, queríamos cambiar el imaginario de una vía para autos a un lugar para quedarse, socializar y descansar un poco. El patrón de la pintura se inspiró en figuras geométricas comunes en los edificios de Marrakech.

Los elementos para sentarse se crearon al reutilizar cajas plásticas de botellas de agua y madera extraída de piezas de puertas sobrantes. La idea era que las personas pudieran moverlos de acuerdo a sus necesidades en diferentes momentos del día.

Realizando la intervención y el compromiso local generado: El lunes por la mañana, nos paramos frente a la escuela con los elementos que habíamos preparado de antemano: barriles, plantas, tierra, agua, pintura y plantillas esperando que los autos estacionados se fueran y poder ocupar el espacio con los barriles pintados de naranja y sacos llenos de tierra. Todo el proceso de pintar, esperar a que la pintura se seque y plantar, atrajo mucha atención de la escuela, los transeúntes (caminando y en bicicleta) y todas las personas que trabajan en las calles (taxistas) , mecánicos, vendedores de cigarrillos, trabajadores de tiendas). La interacción entre el equipo trabajando en la intervención y las personas de alrededor aumentó durante el día. Los niños de la escuela nos ayudaron a pintar parte de la alfombra. En la tarde, muchas personas querían ayudar con las plantas y espontáneamente traían agua para las plantas.

Al final del día, se creó una plaza frente a la escuela e inmediatamente personas usaron los bancos. Esto se repitió por la tarde y los días posteriores con diferentes grupos de usuarios sentados en los bancos charlando, esperando o simplemente mirando la actividad de la calle. Además, los transeúntes tenían un espacio para seguir su ruta entre dos partes de la Medina. La ruta de caminata natural fue restaurada y ampliamente utilizada.

Cómo continuar: Después de que se completó la intervención, hubo mucho entusiasmo con el gran impacto que tuvo en su uso diario del espacio; algunos nos pidieron que hiciéramos lo mismo en su propio vecindario, y alguien más dijo que podíamos hacer lo mismo frente a un hospital en la Medina. Estas reacciones, y en general la recepción de todos los usuarios y vecinos del área de Riad Larousse hacia la intervención muestra la buena respuesta y actitud positiva hacia una plaza definitiva en ese lugar. Por lo tanto, es importante que los diferentes actores se reúnan para comenzar a rediseñar el área según las lecciones de la intervención temporal.

La creación de una plaza definitiva frente a la escuela puede ser el primer paso en un proceso para rediseñar el espacio público en Riad Larousse. El siguiente paso puede ser conectar la nueva plaza frente al Liceo de Mohamed V con el jardín.

Finalmente, esperamos que esta forma de trabajar a través de experimentos en el espacio público se pueda utilizar en otras áreas de la Medina para inspirar a la comunidad local sobre las posibilidades de hacer que la Medina sea más amigable con los peatones y las bicicletas y más ecológica.

Equipo: Camila Pinzon (Urbanos), Angela Mimica y Christian Juica (Un Otro camino), Zahra Ait Boumessaoud, Youssef Sarhraoui, Iss Àm, (Pikala bikes)

Muchas gracias a Cantal Bakker y el maravilloso equipo de Pikala bikes, a los vecinos de Riad Larousse, los niños y jóvenes del Liceo Mohamed V, los conductores de taxi, el vendedor de cigarrillos, y el grupo de la tercera edad que se sientan todas las noches contra la pared del Liceo. Su entusiasmo y positivismo hacia la intervención fueron gran apoyo durante la intensa semana de trabajo.

Mas información: La televisión nacional holandesa (NOS) escribió un artículo sobre el seminario y la inauguración de los nuevos talleres de Pikala bike. La Dutch Cycling embassy escribió sobre el seminario y nuestra intervención en Marrakech.